Autocuidado y amor propio: elegirte sin culpa cada día

Durante años nos dijeron que pensar en nosotras era egoísta. Que el tiempo propio debe venir después del trabajo, la familia, los compromisos. Ese mensaje nos dejó agotadas y desconectadas de lo que nos hace felices.

El autocuidado no es una moda. Es una práctica diaria de amor propio. Se trata de escuchar a tu cuerpo y atender sus necesidades sin esperar un permiso externo. A veces cuidarte es decir no. Otras veces es darte un detalle que te recuerde que mereces lo mejor incluso en los momentos más simples, como dormir.

El amor propio se construye con acciones cotidianas:

• Comer con atención
• Dedicar tiempo a lo que te llena
• Hacer pausas cuando la vida va muy rápido
• Dormir con comodidad y cariño por tu cuerpo
• Cuidar tu piel, tu energía y tus emociones

No necesitas un spa costoso para priorizarte. Puedes comenzar esta misma noche. Un pequeño ritual antes de dormir es un poderoso recordatorio de que tú importas.

Cuando te eliges, la vida cambia de textura. Se vuelve más suave. Más tuya.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *